En diez capítulos breves, Dan Brulé propone usar la respiración como herramienta, como fuerza y como puente para la salud, el crecimiento y el cambio en cuerpo, mente y espíritu.
Explica cómo cada estado emocional tiene un patrón respiratorio asociado y cómo, al cambiar la forma de respirar —en especial con el «suspiro de alivio»—, se puede pasar de la tensión a la calma. También presenta la práctica de la conciencia de la respiración y la habilidad de «soltar la exhalación».
Cierra con la «Respiración de regreso a casa», una práctica pensada para diez minutos por la mañana y por la noche, y para pausas breves a lo largo del día.